La Dra. Razzouk típicamente recomienda realizar análisis de sangre que mida los glóbulos rojos, los niveles de la hormona de la tiroides y los niveles de cortisol. Estos demostrarán anemia, una deficiencia de la tiroides o un mal funcionamiento de las glándulas adrenales – contribuyentes comunes a la baja presión. Ella también puede recomendar un electrocardiograma o un ecocardiograma para medir la función cardiaca, la cual también puede conducir a la presión baja.

Cambios en la función de los vasos sanguíneos. El recubrimiento de los vasos sanguíneos experimenta más daño con el paso del tiempo. Esto puede ser causado por estrés oxidativo (en inglés) o daño en el ADN, entre otros factores. Con la edad, los niveles de las hormonas angiotensinas también se elevan, causando inflamación en los vasos sanguíneos. Al mismo tiempo, los vasos sanguíneos pierden lentamente la capacidad de liberar sustancias que protejan o reparen el recubrimiento. Si el recubrimiento de los vasos sanguíneos no funciona bien, puede ocasionar presión arterial diastólica más alta.


En la mayoría de países, la tensión se expresa en milímetros de mercurio, aunque en el mundo hispánico se suele indicar en centímetros. De forma que aquí hablaríamos, por ejemplo, de una tensión de 12 y 8, mientras que en otras partes se diría 120 y 80. Lo que este valor indica es que nuestra tensión es capaz de hacer subir 12 cm la columna de mercurio.
A medida que usted envejece, la presión arterial alta, especialmente la hipertensión sistólica aislada, es más común y puede aumentar el riesgo de graves problemas de salud. El tratamiento, especialmente si tiene otros trastornos médicos, requiere una evaluación continua y conversaciones con el médico para lograr el mejor balance entre reducir riesgos y mantener una buena calidad de vida.
Su presión arterial se considera alta cuando tiene lecturas sistólicas continuas de 140 mm Hg o lecturas diastólicas de 90 mm Hg o más altas. Basados en la investigación, su médico podría considerar que sufre de hipertensión si es un adulto o un niño de 13 años o más que tiene lecturas sistólicas consistentes de 130 a 139 mm Hg o lecturas diastólicas de 80 a 89 mm Hg y tiene otros factores de riesgo cardiovasculares.
Si tu presión arterial es normal, mantener o adoptar un estilo de vida saludable puede prevenir o retrasar el comienzo de la presión arterial alta u otros problemas de salud. Si tu presión arterial no es normal, un estilo de vida saludable, a menudo combinado con medicamentos, puede ayudarte a controlarla y a reducir tu riesgo de tener complicaciones potencialmente fatales.

¿Tienes hipertensión o crees que puedes tenerla? Si es así pide cita con tu médico y empieza a medirte de manera constante la presión arterial. Es fundamental el control sistemático y poder hacer un análisis de su evolución. Si bien, lo mejor que puedes hacer es aprender a prevenir dichas subidas y saber cómo bajar la tensión arterial rápidamente en casa si es necesario.
La presión arterial alta es un problema de salud frecuente hoy en día. Casi una tercera parte de los adultos en Estados Unidos tienen la presión arterial alta; ¿quizás tú o alguien de tu familia la sufran? La presión arterial alta no es necesariamente algo que pueda sentirse, pero aumenta el riesgo de enfermedades graves como embolias y ataques al corazón.
Es muy común que se le preste más atención y se le de más importancia a la presión sistólica como factor de riesgo cardiovascular, pues la hipertensión sistólica aislada es la más común, sobre todo a partir de los 50 años. La mayoría de personas experimentan una subida de presión arterial paulatina a medida que envejece, por eso se recomienda tomar la presión arterial de forma periódica a partir de los 50, incluso a partir de los 40.
Estudiante de Pedagogía Infantil en la Universidad del Quindío y redactora profesional con más de 7 años de experiencia. Daniela Castro ha trabajado como creadora de contenidos y editora en diferentes páginas web. Ha sido coordinadora y gestora de contenidos en diversos equipos editoriales. Asimismo, cuenta con una amplia experiencia en SEO y marketing digital.
La hipertensión o tensión alta se da en valores superiores a 14 y 9, mientras que los valores por debajo de 10 y 6 indican hipotensión o tensión baja. Si tienes tendencia a tener la tensión alta o tienes antecedentes familiares, te recomendamos que leas este artículo sobre claves para prevenir la hipertensión. En cambio, si crees que puedes padecer hipotensión, te invitamos a que leas este otro artículo para que sepas cuáles son los síntomas de la tensión baja.
El medirse la presión arterial no es un tratamiento para la presión alta. Para ayudar a tratar la presión alta, tal vez necesite llevar una alimentación sana, mantener un peso saludable, hacer suficiente ejercicio y no fumar. Su médico puede también recomendarle medicamentos para ayudarle a bajar la presión arterial. El medirse la presión arterial regularmente es sólo una parte del plan para que reduzca la presión arterial alta.
Ten en cuenta que una lectura anormal no necesariamente significa que tienes una presión arterial baja o alta. Sin embargo, si los niveles se mantienen en la misma lectura durante unas semanas o meses, es importante acudir al doctor para descartar condiciones médicas ocultas. Recuerda no esperar mucho tiempo para recibir atención médica, de modo que minimices el riesgo de sufrir graves problemas de salud.
Desde que se inicia una dieta saludable hasta que se puede constatar de forma significativa una pérdida de peso, ha de pasar el tiempo necesario para que los mecanismos fisiológicos en el cuerpo humano que regulan el mantenimiento del peso habitual se adapten al nuevo equilibrio entre ingesta y consumo de calorías. “Este proceso puede durar varias semanas y requiere una dosis de paciencia y constancia que los pacientes no suelen tener, si no se les previene adecuadamente”, explica el profesor de la Universidad CEU Cardenal Herrera.
5. La alimentación rica en histamina es vasodilatadora y puede hacer bajar la presión arterial. La solución a esto es incrementar los alimentos sin histamina como la stevia, infusiones de hierbas, pescado blanco, endivias, canónigos, brócoli y resto de coles, calabacín, espárragos, pollo, pavo, algas, legumbres, fruta variada (manzana, mango, granada, sandía, frutos rojos, melocotón…).
De hecho, los 17 de los 17 estudios realizados demuestran que los niveles elevados de ácido úrico provocan hipertensión, por favor lea el artículo donde entreviste al Dr. Richard Johnson, quien fue el principal investigador médico en este ámbito, pero su investigación sobre los peligros para la salud de la fructosa, particularmente sobre como la fructosa causa problemas de salud como presión arterial alta.

La presión sanguínea es la tensión ejercida por la sangre que circula sobre las paredes de los vasos sanguíneos, y constituye uno de los principales signos vitales. La presión de la sangre disminuye a medida que la sangre se mueve a través de arterias, arteriolas, vasos capilares, y venas; el término presión sanguínea generalmente se refiere a la presión arterial, es decir, la presión en las arterias más grandes, las arterias que forman los vasos sanguíneos que toman la sangre desde el corazón. La presión arterial es comúnmente medida por medio de un esfigmomanómetro, que usa la altura de una columna de mercurio para reflejar la presión de circulación (ver Medición no invasiva más abajo). Los valores de la presión sanguínea se expresan en milímetros del mercurio (mmHg), a pesar de que muchos dispositivos de presión vascular modernos ya no usan mercurio.

Si le han diagnosticado presión arterial alta, es importante que continúe con su plan de tratamiento. Seguir su plan de tratamiento, tener controles médicos regulares y aprender a monitorear su enfermedad en casa es importante. Hágale saber a su médico si planea embarazarse. Estas indicaciones pueden ayudar a prevenir o retrasar las complicaciones que la presión arterial alta podría causar. Puede que su médico ajuste su plan de tratamiento para reducir o controlar su presión arterial alta.
En general, la Dra. Razzouk dice que la baja presión sanguínea es relativamente fácil de tratar, si usted pone atención a las señales que le envía su cuerpo en la forma de síntomas. “Al igual que con cualquier condición, si usted experimenta síntomas poco comunes, especialmente durante un período de tiempo prolongado, definitivamente debe acudir a un médico”, dijo ella. “La baja presión puede ser un síntoma de una condición subyacente que debe ser evaluada y tratada para evitar otros problemas a largo plazo”.
La hipotensión también puede ser producida por algunas enfermedades como anemia, las arritmias, un infarto, la insuficiencia cardíaca o la diabetes avanzada, así como en situaciones especiales como anafilaxia, deshidratación, desmayo o por shock. En situaciones con fiebre alta, sobre todo si se acompaña de sudoración, es común que produzca una sensación de dejadez, aunque se trate de un resfriado.
Cambios en la estructura de los vasos sanguíneos. Los vasos sanguíneos tienen capas de proteínas, como la elastina y el colágeno. La elastina es lo que hace que los vasos sanguíneos sean flexibles. El colágeno, que es más rígido, les proporciona estructura. Con la edad, la elastina se rompe. Incluso la elastina que no se rompe pierde su elasticidad. Mientras tanto, los depósitos de colágeno en los vasos incrementan. Como resultado, los vasos sanguíneos se engrosan y son menos flexibles con el paso del tiempo. Estos cambios pueden conducir a presión arterial sistólica más alta.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo de potasio de al menos 3510 mg al día para evitar la hipertensión, pues este mineral es capaz de eliminar el sodio y reducir la presión arterial. Para conseguirlo, en tu cesta de la compra no deben faltar frutas como los plátanos o las papayas, tubérculos como las patatas o las verduras de hojas verdes. Tampoco olvides los lácteos como leche o yogur, las legumbres como los frijoles y los guisantes, y frutos secos, especialmente nueces. 
Estudio sobre el corazón de Framingham. El importante estudio multigeneracional de NHLBI se inició en 1948 y ayudó a descubrir que la presión arterial alta incrementa el riesgo de enfermedades del corazón y derrames cerebrales. Visite el Estudio sobre el corazón de Framingham (en inglés) para obtener más información sobre todas las actividades de investigación y avances de este estudio.
Tomarnos la tensión o medir nuestra presión arterial es un acto rutinario que debemos llevar a cabo para comprobar que no sufrimos ningún problema de salud relacionado con una tensión arterial descompensada, como pueden ser la hipertensión arterial (tensión alta) o la hipotensión arterial (tensión baja) entre muchas otras. Por este hecho, resulta fundamental saber cómo se toma la tensión, pero también es necesario entender los resultados de esta medición y es por ello que en este artículo de unCOMO te explicamos con detalle cuáles son los valores normales de tensión arterial.

Comer sin sal. Casi lo primero que suele recomendar el médico a los pacientes con presión alta es quitarse la sal de las comidas. Sin embargo, solo 2 de cada 10 personas son sensibles a la sal y pueden llegar a mejorar con esta medida. Descubre algunos alimentos con sal oculta... ¡y evítalos! Beneficios del potasio. 
Estudios recientes recomiendan aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio más que reducir drásticamente la sal. Los más ricos en potasio son frutas (plátano, chirimoya) y verduras (acelgas, espinacas, coles). Otros serían los lácteos, las legumbres, las setas (champiñón) y los frutos secos.

Idealmente, usted debería obtener su vitamina D a través de la exposición al sol o bien mediante una cama de bronceado segura, sin embargo también puede utilizar suplementos orales de vitamina D3. Por favor NO permita que su médico le dé una “receta” para vitamina D. Eso es vitamina D2, que es sintética, y no tan benéfica como la vitamina D real, que es la vitamina D3 (colecalciferol).
Los cambios saludables en el estilo de vida pueden ayudar a prevenir el desarrollo de la presión arterial alta. Los cambios en el estilo de vida saludables incluyen elegir Alimentación saludable hábitos, tales como el plan alimentario DASH (en inglés), estar físicamente activo, mantener un peso saludable, dejar de fumar (en inglés) y el manejo del estrés.
Si estaba tomando medicamento para la hipertensión crónica antes del embarazo, su profesional se asegurará de que el medicamento sea seguro tomarlo durante el embarazo. Si no lo es, le cambiará el medicamento a uno más seguro. Su presión arterial esté bajo control. Algunos medicamentos para la presión arterial, llamados inhibidores de la ECA y bloqueadores de los receptores de angiotensina, pueden perjudicar a su bebé durante el embarazo.

¿Te pasas horas con ruido de fondo? Si cada día estás expuesta a ruido de tráfico, del aparato de aire acondicionado, del ventilador de tu ordenador, etc,, seguro que contribuye a tu estrés. Aunque no seas consciente, el ruido te va calando, te estresa y acaba teniendo efecto en la tensión. Evítalo al máximo y, si es necesario, ponte tapones para dormir.

La presión arterial alta es ocasionada por un estrechamiento de unas arterias muy pequeñas denominadas «arteriolas» que regulan el flujo sanguíneo en el organismo. A medida que estas arteriolas se estrechan (o contraen), el corazón tiene que esforzarse más por bombear la sangre a través de un espacio más reducido, y la presión dentro de los vasos sanguíneos aumenta.


Si usted tiene hipertensión crónica, su profesional de la salud le medirá su presión arterial y revisará su orina en cada visita prenatal. Quizás tenga que chequearse la presión en su casa también. Su profesional podrá realizar pruebas como el ultrasonido y el monitor cardíaco fetal para comprobar el crecimiento y la salud de su bebé. También verificará si hay señales de preeclampsia.
Hipertensión sistólica en el programa de ancianos. Desde 1984 a 1996, el NHLBI apoyó la Hipertensión sistólica en el Programa de Ancianos (SHEP, por sus siglas en inglés), que estudiaba el tratamiento de hipertensión en adultos mayores de 60 años que sufrían de presión arterial alta. El estudio descubrió que las medicinas para hipertensión pueden reducir el riesgo a sufrir un derrame cerebral.
Además, sería prudente que la mayoría de las personas también limiten la cantidad de fructosa que obtienen del consumo de frutasa 15 gramos o menos, porque está prácticamente garantizado que consumirá fuentes de fructosa "ocultas" (generalmente, en forma de jarabe de maíz de alta fructosa) de la mayoría de las bebidas y de casi todos los alimentos procesados que come.

Los valores típicos para un ser humano adulto, sano, en descanso, son aproximadamente 120 mmHg (16 kPa) para la sístólica y 80 mmHg (11 kPa) para la diastólica (escrito como 120/80 mmHg, y expresado oralmente como "ciento veinte sobre ochenta"). Estas medidas tienen grandes variaciones de un individuo a otro. Estas medidas de presión sanguínea no son estáticas, experimentan variaciones naturales entre un latido del corazón a otro y a través del día (en un ritmo circadiano); también cambian en respuesta al estrés, factores alimenticios, medicamentos, o enfermedades. La hipertensión se refiere a la presión sanguínea que es anormalmente alta, al contrario de la hipotensión, cuando la presión es anormalmente baja. Junto con la temperatura del cuerpo, la presión sanguínea es el parámetro fisiológico más comúnmente medido.
El método auscultorio usa un estetoscopio y un esfigmomanómetro. Esto abarca un brazalete inflable (Riva-Rocci) que se coloca alrededor de la parte superior del brazo izquierdo(puede ser tomada en el derecho pero sería erróneo pues la medición obtenida no sería exacta debido al recorrido propio de las arterias), arriba del codo, a aproximadamente la misma altura vertical que el corazón, que va conectado a un manómetro de mercurio o aneroide. El manómetro de mercurio, que se considera el estándar de oro para la medición de la presión sanguínea, mide la altura de una columna del mercurio, dando un resultado absoluto sin la necesidad de calibración, y por lo tanto no sujeto a los errores y a la posible inexactitud de la calibración que afectan a otros métodos. El uso de los manómetros de mercurio es a menudo requerido en pruebas clínicas y para la medición clínica de la hipertensión en pacientes de riesgo elevado, como las mujeres embarazadas.
Hipertensión sistólica en el programa de ancianos. Desde 1984 a 1996, el NHLBI apoyó la Hipertensión sistólica en el Programa de Ancianos (SHEP, por sus siglas en inglés), que estudiaba el tratamiento de hipertensión en adultos mayores de 60 años que sufrían de presión arterial alta. El estudio descubrió que las medicinas para hipertensión pueden reducir el riesgo a sufrir un derrame cerebral.
Nota: Insistimos en recomendarle que hable con su profesional de atención médica acerca de su enfermedad específica, incluyendo los cambios en su presión arterial, las causas y los tratamientos. La información incluida en este sitio Web acerca de los cambios en la presión arterial y otras enfermedades tiene como propósito ser útil e instructiva, y en ningún caso debe considerarse un sustituto del asesoramiento médico.

Esta nueva valoración de las cifras de HTA trastocará las estadísticas, eso es lógico dado que ahora se considerará hipertensa a la persona que antes no lo era. Lo que me preocupa es que pueda existir una tendencia a medicalizar una enfermedad de forma generalizada sin ahondar en otras pautas de cuidados que pudieran tener un efecto destacado en el control de la HTA, como se ha indicado más arriba.
Pickering TG, et al. Recommendations for blood pressure measurement in humans and experimental animals: Part 1: blood pressure measurement in humans: a statement for professionals from the Subcommittee of Professional and Public Education of the American Heart Association Council on High Blood Pressure Research. Hypertension. 2005 Jan;45(1):142-61.
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