La presión arterial alta suele heredarse. Gran parte de lo que se sabe de los sistemas del cuerpo involucrados en la presión arterial alta proviene de estudios de genética. La investigación ha identificado muchas variaciones en genes asociadas con pequeños incrementos en el riesgo de desarrollar presión arterial alta. Las nuevas investigaciones sugieren que algunos cambios en el ADN durante el desarrollo fetal también podrían conducir al desarrollo de presión arterial alta en algún momento de la vida.
Según algunos estudios, el riesgo de muerte por isquemia coronaria en personas de 40 a 89 años se duplica por cada 20 mmHg más de presión sistólica o por cada 10 mmHg más de presión diastólica. Tomarse la presión arterial de forma periódica puede ayudar a detectar la hipertensión de forma precoz, pero sin olvidar que el diagnóstico final lo debe realizar un profesional de la salud.
Control de la presión arterial: Cuando usted acude al consultorio de su proveedor de atención médica, éste puede tomarle la presión arterial para vigilar los cambios. Su presión arterial es la fuerza que ejerce el flujo sanguíneo contra las paredes de las arterias. Las arterias transportan la sangre del corazón al resto del cuerpo. La presión arterial es uno de sus signos vitales. Además de la presión arterial, sus signos vitales incluyen su frecuencia cardiaca o pulso, su frecuencia respiratoria (la velocidad a la que respira por minuto) y su temperatura. Estas constantes alertan a su proveedor de atención médica sobre determinadas enfermedades o afecciones que usted puede tener.
La presión arterial es la fuerza de la sangre que empuja contra las paredes de las arterias. Las arterias son vasos sanguíneos que transportan sangre desde el corazón hasta otras partes del cuerpo. Si la presión en las arterias es demasiado alta, usted tiene alta presión. La presión arterial alta también se llama hipertensión. La alta presión arterial puede afectar su corazón y riñones, lo cual puede resultar en enfermedad cardiaca, enfermedad renal y derrame cerebral.
En las personas mayores, a menudo el primer número (sistólico) es 130 o más alto, pero el segundo número (diastólico) es menos de 80. Este problema se llama hipertensión sistólica aislada, la cual se debe al endurecimiento relacionado con la edad de las arterias principales. Es la forma más común de presión arterial alta en las personas mayores y puede resultar en serios problemas de salud (derrames cerebrales, enfermedades cardiacas, problemas oculares e insuficiencia renal) además de dificultades para respirar cuando una persona hace actividades físicas livianas, mareos cuando se pone de pie muy rápido y caídas. La hipertensión sistólica aislada se trata de la misma manera que la presión arterial alta corriente (130 o más alto para el primer número u 80 o más alto para el segundo número), pero es posible que el tratamiento requiera más de un tipo de medicamento para la presión arterial. Si el médico determina que su presión sistólica está por encima del nivel normal para su edad, pregunte cómo puede bajarla.
Investigadores escandinavos realizaron un estudio y encontraron que aquellos pacientes hipertensos que comieron de 1 a 2 plátanos diarios, podían reducir significativamente la cantidad de medicación de la presión arterial alta, y algunos podían llegar a renunciar completamente de los medicamentos pocos meses después de la inclusión de los plátanos en la dieta diaria.
Este cardiólogo señala que el tratamiento está basado en un gran número de estudios con cientos de miles de pacientes, que han demostrado que la reducción de 10 mmHg en la presión sistólica (la “alta”) y 5 mmHg en la presión diastólica (la “baja”) reduce la mortalidad entre un 10 y un 15 por ciento; el ictus, un 35 por ciento; los eventos coronarios (infarto y angina de pecho), un 20 por ciento; y la insuficiencia cardiaca, un 40 por ciento. Todo esto independientemente de otros factores.
Buenos días Emmanuel, te recomendamos acudir al médico para que estudie tu caso y diagnostique lo que puede estar sucediendo. Esos síntomas no siempre aparecen por una afección o el estrés, también puede causarlos ciertos hábitos, la alimentación o incluso las emociones. Lo importante es que sea valorado por un profesional. Si lo deseas, puedes contactar con nuestro equipo llamando al 933 682 654. Un saludo
Estar físicamente activo. Existen muchos beneficios de estar físicamente activo y realizar la cantidad recomendada de actividad física cada semana. Los estudios muestran que la actividad física puede ayudar a reducir y controlar los niveles de presión arterial alta. Antes de comenzar un programa de ejercicios, pregúntele a su médico qué nivel de actividad física es el adecuado para usted.
La Fundación Española del Corazón (FEC) advierte de que las personas que fuman tienen entre dos y tres veces más riesgo de tener un accidente cardiovascular que los no fumadores, ya que el tabaco favorece la aparición de trombos y fomenta la acumulación de colesterol ‘malo’ y la reducción del colesterol ‘bueno’. Dejar de fumar tiene consecuencias positivas inmediatas para la presión arterial, ya que la salud cardiovascular mejora después de dejar este hábito tan dañino.
Los cambios saludables en el estilo de vida pueden ayudar a prevenir el desarrollo de la presión arterial alta. Los cambios en el estilo de vida saludables incluyen elegir Alimentación saludable hábitos, tales como el plan alimentario DASH (en inglés), estar físicamente activo, mantener un peso saludable, dejar de fumar (en inglés) y el manejo del estrés.
Whelton PK, Carey RM, Aronow WS, et al. 2017 ACC/AHA/AAPA/ABC/ACPM/AGS/APhA/ASH/ASPC/NMA/PCNA guideline for the prevention, detection, evaluation, and management of high blood pressure in adults: a report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol. 2018;71(19):e127-e248. PMID: 29146535 www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29146535.
El médico te medirá la presión arterial mediante un dispositivo llamado esfigmomanómetro. Éste es generalmente un dispositivo digital y automático, formado por un monitor unido a una banda, que se envuelve alrededor de tu brazo superior. El médico presionará un botón para inflar la banda, y se desinflará lentamente de forma automática. Un sensor en el puño detecta tu presión arterial y se muestra el resultado en el monitor.

Entre algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos que puedes intentar hacer para reducir la presión arterial se incluyen: caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar o bailar. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos posteriores de recuperación de actividad más ligera. El entrenamiento de fuerza también puede ayudar a reducir la presión arterial. Intenta incluir ejercicios de entrenamiento de fuerza al menos dos días a la semana. Habla con tu médico acerca de cómo elaborar un programa de ejercicios.
×