La presión arterial alta suele heredarse. Gran parte de lo que se sabe de los sistemas del cuerpo involucrados en la presión arterial alta proviene de estudios de genética. La investigación ha identificado muchas variaciones en genes asociadas con pequeños incrementos en el riesgo de desarrollar presión arterial alta. Las nuevas investigaciones sugieren que algunos cambios en el ADN durante el desarrollo fetal también podrían conducir al desarrollo de presión arterial alta en algún momento de la vida.
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La presión arterial muestra cuánto debe trabajar el cuerpo para bombear sangre a los órganos. La presión arterial puede ser baja, normal o alta (la cual se llama hipertensión). Tener hipotensión o (presión arterial baja) o hipertensión puede provocar condiciones médicas como enfermedades cardiacas o disminución de la función cerebral.[1] Si te mides regularmente e interpretas los resultados, podrás leer tu presión arterial y detectar potenciales problemas de salud.


El bombeo del corazón hace el flujo sanguíneo a través de los vasos sanguíneos en el cuerpo. La presión que cae sobre las paredes de las arterias cuando la sangre se abre camino a través de los vasos sanguíneos en el cuerpo  se conoce como la presión arterial. La lectura de esta presión es determinada  por dos definiciones expresadas con un valor numérico: la presión sistólica y la presión arterial diastólica. La primera se mide cuando el corazón late, mientras que la segunda se mide en la siguiente fracción, cuando  el corazón está en reposo. Por lo tanto, una lectura de la presión arterial siempre se da en dos números, uno alto y un número menor en ese orden. La tasa de presión sistólica es comprensiblemente más alta, ya que una mayor presión recae sobre las paredes de la arteria cuando el corazón late. Para medir estos dos números, uno debe conocer el impacto de las presiones de ambos: la constante y la presión extra que cae cuando el corazón late.
¿Te pasas horas con ruido de fondo? No hace falta que sea un gran ruido. Si cada día estás expuesta a ruido de tráfico, del aparato de aire acondicionado, del ventilador de tu ordenador, etc,, seguro que contribuye a tu estrés. Aunque no seas consciente, el ruido te va calando, te estresa y acaba teniendo efecto en la tensión. Evítalo al máximo y, si es necesario, ponte tapones para dormir.
Según el libro Curas Naturales por el dr. James F. Balch, la combinación de calcio y magnesio es un buen suplemento para personas que padecen de hipertensión. El riesgo de desarrollar presión arterial alta aumenta si existe una deficiencia de magnesio en la persona. Por otro lado, algunos estudios demostraron que tomar un suplemento de calcio tuvo un efecto en las personas que padecían de presión alta bajando la tensión sistólica de 2 a 4 mmHg.
Este cardiólogo señala que el tratamiento está basado en un gran número de estudios con cientos de miles de pacientes, que han demostrado que la reducción de 10 mmHg en la presión sistólica (la “alta”) y 5 mmHg en la presión diastólica (la “baja”) reduce la mortalidad entre un 10 y un 15 por ciento; el ictus, un 35 por ciento; los eventos coronarios (infarto y angina de pecho), un 20 por ciento; y la insuficiencia cardiaca, un 40 por ciento. Todo esto independientemente de otros factores.
Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual.
La deshidratación puede ser la causa. La sangre contiene mucha agua y si te deshidratas, como pierde líquido, disminuye su volumen. Circula menos sangre por las venas, por lo que tiene más espacio y pierde “fuerza”. Si además de marearte has experimentado previamente sequedad bucal intensa, palidez cutánea, cierta desorientación, taquicardia… es posible que efectivamente estés deshidratada.

Tu presión arterial es una medición directa de la fuerza del flujo de sangre que se aplica a las paredes de los vasos sanguíneos. Esta cifra está dada por dos números: la presión sistólica y diastólica. La presión arterial sistólica es la cantidad de fuerza en los vasos mientras el corazón se contrae. La presión arterial diastólica mide la fuerza de los vasos mientras el corazón descansa entre latidos. El ejercicio regular influye favorablemente en ambas. Tu presión arterial debe estar dentro de un cierto rango antes, durante y después de los entrenamientos.


Copyright  © Classe Qsl - Editorial 3Temas. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo en otro medio de comunicación sin el permiso expreso de Classe Qsl. Artículo escrito por la redacción de Classe Qsl y supervisado por el Dr. Javier Luque Pino, médico colegiado nº 43-3595,  médico de familia, postgraduado en medicina naturista/biológica y master en terapia neural por la Universidad de Barcelona. Última revisión: 20 de mayo de 2011.

Las farmacias, tiendas y otros locales venden monitores para medirse la presión arterial en el hogar. Sin embargo, estos dispositivos tampoco miden siempre con precisión. La lectura obtenida con el monitor personal debe compararse siempre con aquella obtenida con el aparato del médico, para asegurar que sean iguales. Recuerde que toda cifra superior a la normal es motivo de consultar al médico, quien podrá hablar con usted sobre el mejor plan de acción.

Yoga, taichí, etc., son técnicas de relajación. Elige la que más vaya contigo, porque realmente pueden ayudarte a canalizar el estrés y a reducir los valores de tu tensión. Y es que cuando estamos estresados nuestro ritmo cardíaco se acelera, ya que nuestro cuerpo libera adrenalina para mantenernos en guardia. Aprende a vencer el estrés en solo 5 pasos.
Hola ,buenas noches ,eh ido en dos ocasiones al medico y eh tenido la presion baja micuñada es enfermera y me la tomado y eh salido bien ,pero tengo una infeccion en el riñon por no tomar suficiente agua ya que estoy lactando y la verdad tengo estres ya que crio a dos niños pequeños y me estoy acoplando a ello ,cree que se deba a esto ni presio baja en estas dos asistencias …gracias

Con el fin de reducir la cantidad de dosis de medicamento diarias que necesitas, es posible que el médico te recete una combinación de medicamentos en bajas dosis en lugar de dosis grandes de un solo medicamento. De hecho, dos o más medicamentos para la presión arterial suelen ser más efectivos que uno solo. A veces, hallar el medicamento o la combinación más efectiva es una cuestión de prueba y error.
Limita el consumo de bebidas alcohólicas. Incluso si estás sano, el alcohol puede aumentar la presión arterial. Si bebes alcohol, hazlo con moderación. Para los adultos saludables, beber con moderación significa una bebida al día para las mujeres y hasta dos bebidas al día para los hombres. Una bebida equivale a 12 onzas (350 ml) de cerveza, 5 onzas (147 ml) de vino o 1,5 onzas (44 ml) de licor con graduación de 80 grados.
Es importante medir la tensión arterial de manera periódica, ya que tanto la hipertensión como la hipotensión pueden dar lugar a trastornos de salud de carácter grave, especialmente en determinados grupos de población como los ancianos. Es muy importante saber interpretar las lecturas que proporciona el medidor de tensión, teniendo en cuenta cuáles son los valores normales de la tensión arterial.
Bloqueadores de los canales de calcio. Estos medicamentos, que incluyen el amlodipino (Norvasc), el diltiazem (Cardizem, Tiazac u otros) y otros, ayudan a que se relajen los músculos de los vasos sanguíneos. Algunos pueden disminuir la frecuencia cardíaca. Los bloqueadores de los canales de calcio quizás funcionen mejor que los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina por sí solos para las personas con antepasados africanos y las de mayor edad.

La hipertensión, también conocida como tensión arterial alta o elevada, es un trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos. Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos, que llevan la sangre a todas las partes del cuerpo. La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear.
Si compró un dispositivo para tomarse la presión arterial en su hogar, asegúrese de que el manguito para medir la presión arterial proporcione una lectura similar a la del manguito que se utiliza en el consultorio de su médico. Los aparatos electrónicos utilizados para tomar la presión arterial deben revisarse periódicamente, a fin de garantizar que proporcionan una lectura precisa.
Un descenso abrupto de la presión arterial puede ser peligroso. Un cambio de solo 20 mmHg, como un descenso de 110 a 90 mmHg de presión sistólica, puede provocar mareos y desmayo si el cerebro no recibe el suministro adecuado de sangre. Los aumentos importantes de la presión arterial, como aquellos provocados por un sangrado no controlado, infecciones graves o reacciones alérgicas, pueden poner en riesgo la vida.
Incluye una amplia variedad de frutas y verduras ricas en potasio a tu dieta. Los científicos generalmente coinciden en que el potasio es un complemento vital para cualquier dieta diseñada para bajar la presión arterial. Fuentes buenas de potasio incluyen guisantes, bananas, papas, tomates, jugo de naranja, frijoles(alubias,habichuelas, porotos) rojos, melón, melón dulce y pasas.
Desde que se inicia una dieta saludable hasta que se puede constatar de forma significativa una pérdida de peso, ha de pasar el tiempo necesario para que los mecanismos fisiológicos en el cuerpo humano que regulan el mantenimiento del peso habitual se adapten al nuevo equilibrio entre ingesta y consumo de calorías. “Este proceso puede durar varias semanas y requiere una dosis de paciencia y constancia que los pacientes no suelen tener, si no se les previene adecuadamente”, explica el profesor de la Universidad CEU Cardenal Herrera.
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