Los parámetros de la presión vascular son derivados en el sistema de microcomputador del monitor. Generalmente, las presiones sistólicas, diastólicas, y media son exhibidas simultáneamente para formas de onda pulsátiles (es decir, arterial y pulmonar arterial). Algunos monitores también calculan y exhiben la presión de perfusión cerebral (CPP). Normalmente, una tecla de cero en el frente del monitor hace que la presión se ponga en cero extremadamente rápida y fácilmente. Los límites de la alarma se pueden ajustar para asistir al profesional médico responsable de observar al paciente. Las alarmas alta y bajas pueden ser ajustadas en los parámetros de la temperatura exhibidos..

La presión arterial es la fuerza de la sangre que empuja contra las paredes de las arterias. Las arterias son vasos sanguíneos que transportan sangre desde el corazón hasta otras partes del cuerpo. Si la presión en las arterias es demasiado alta, usted tiene alta presión. La presión arterial alta también se llama hipertensión. La alta presión arterial puede afectar su corazón y riñones, lo cual puede resultar en enfermedad cardiaca, enfermedad renal y derrame cerebral.


Al parecer, la alta presión sanguínea, también conocida como hipertensión, siempre acapara toda la atención cuando se trata de mantener un corazón y un cuerpo saludable. Sin embargo, la baja presión sanguínea, aunque menos común que la presión alta, puede requerir atención médica y tratamiento. También puede indicar problemas que no tienen que ver directamente con su corazón o con su sistema cardiovascular.
El colesterol es una sustancia grasa que se va acumulando en las arterias dificultando el paso de la sangre, lo que puede derivar en hipertensión. Además, las personas con una presión arterial elevada suelen tener niveles altos de colesterol LDL (el ‘malo’) y menores del HDL (el ‘bueno’) en comparación con aquellas con una presión arterial normal. Para mantener sus niveles a raya lo mejor es llevar una dieta variada, baja en grasas saturadas y rica en fibra, y practicar ejercicio de manera habitual.
El colesterol es una sustancia grasa que se va acumulando en las arterias dificultando el paso de la sangre, lo que puede derivar en hipertensión. Además, las personas con una presión arterial elevada suelen tener niveles altos de colesterol LDL (el ‘malo’) y menores del HDL (el ‘bueno’) en comparación con aquellas con una presión arterial normal. Para mantener sus niveles a raya lo mejor es llevar una dieta variada, baja en grasas saturadas y rica en fibra, y practicar ejercicio de manera habitual.
El control en el hogar puede ayudarte a controlar tu presión arterial, asegurarte de que funcionen tus cambios en el estilo de vida y alertarlos a ti y a tu médico de posibles complicaciones para la salud. Los monitores de presión arterial se encuentran disponibles para el público sin ningún tipo de receta. Habla con tu médico sobre el control en el hogar antes de comenzar.
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