Es importante medir la tensión arterial de manera periódica, ya que tanto la hipertensión como la hipotensión pueden dar lugar a trastornos de salud de carácter grave, especialmente en determinados grupos de población como los ancianos. Es muy importante saber interpretar las lecturas que proporciona el medidor de tensión, teniendo en cuenta cuáles son los valores normales de la tensión arterial.
Variaciones de la temperatura externa o de la humedad ambiental alteran la presión arterial. Por ejemplo, en los meses de verano, cuando hace calor, la presión arterial es más baja que en invierno, cuando hace frío. El calor dilata los vasos sanguíneos (vasodilatación) para favorecer la pérdida de temperatura corporal por lo que baja la tensión arterial baja.
La hipotensión normalmente no necesita tratamientos, aunque en ocasiones sí que requiere de asistencia médica, dependiendo de los síntomas. Por ejemplo, si la hipotensión es la causa de un shock requiere urgentemente una atención médica que le suministrará sueros o sangre por vía intravenosa y le recetará medicamentos para que la presión arterial aumente.
Hay algunos inconvenientes para el tensiómetro aneroide. Es un dispositivo complejo que puede dañarse fácilmente y volverse menos preciso. El dispositivo puede ser difícil de usar si no tiene un anillo de metal, lo que facilita la colocación del brazalete. Además, la perilla de goma que infla el brazalete puede ser difícil de apretar. Este tipo de monitor puede no ser el mejor para las personas con discapacidad auditiva, debido a la necesidad de escuchar los latidos de su corazón a través del estetoscopio.
La diferencia calculada entre la presión sistólica y diastólica también es de interés. Si la diferencia es grande (p. ej. 170/85), puede ser señal de tener las arterias endurecidas, a menudo provocado por una enfermedad cardíaca. Esto significa que los vasos sanguíneos no se pueden dilatar lo suficiente cuando el corazón envía una pulsación, y obliga a que la presión arterial aumente (las paredes no pueden expandirse, así que la presión aumenta cuando el corazón bombea sangre).
Ten en cuenta que la mayoría de los doctores prestarán más atención a la presión sistólica, ya que es una mejor medida del riesgo de enfermedades cardiovasculares en las personas mayores de 50 años de edad. Por lo general, el número sistólico aumenta con la edad debido a factores como aumento de la rigidez en las arterias grandes, acumulación de placa a largo plazo y aumento de la frecuencia de las enfermedades cardiacas o vasculares.[13]
Si tus circunstancias te lo permiten, no pierdas ni una hora de sueño. Cuando duermes, tu presión baja ya que el corazón se relaja. Es más, según los investigadores de la Universidad de Chicago (EE. UU.) el riesgo de hipertensión puede aumentar un 37% si se duerme una hora menos de lo que se debería, durante cinco años seguidos. Algo similar les sucede a las personas que sufren apnea del sueño, su riesgo de hipertensión aumenta un 30%. 
Sufrir alteraciones en la tensión puede llegar a generar numerosos problemas, algunos de ellos graves. Los episodios de crisis pueden tener consecuencias como infartos y daños cerebrales, causando daños a órganos vitales (el corazón, los riñones o el cerebro), por lo tanto, es de vital importancia hacer caso de los especialistas y llevar un control exhaustivo para minimizar los riesgos.
Las lecturas de presión arterial se clasifican en cuatro categorías generales, que abarcan desde presión arterial normal hasta presión arterial alta de etapa 2 (hipertensión). El nivel de la presión arterial determina qué tipo de tratamiento puedes necesitar. Para obtener una medición precisa de la presión arterial, el médico debe evaluar tus lecturas sobre la base del promedio de dos o más lecturas de presión arterial en tres o más visitas al consultorio.
Las medidas estándares en las cuales debiese existir un control de presión arterial es de 120/80 y 90/60, esta es la media de valores que cada individuo debe poseer para decir que su presión se encuentra es un estado “normal”. Hay una gran disyuntiva que muchas personas tienen y es que al momento de saber que existe una presión arterial alta y baja, no saben definir ¿Cuál es el tipo de presión que ellos poseen?
Si tiene la presión arterial baja, los primeros pasos del tratamiento consisten en algunos procedimientos generales. Su objetivo es poder regular y estabilizar los vasos sanguíneos, así como evitar la acumulación de sangre en la mitad inferior del cuerpo. Estos procedimientos generales contra la presión arterial baja no solo sirven para el tratamiento de los valores actuales de hipotensión, sino también para evitar una caída de tensión repentina. Entre los procedimientos generales se encuentran:

Los valores típicos para un ser humano adulto, sano, en descanso, son aproximadamente 120 mmHg (16 kPa) para la sístólica y 80 mmHg (11 kPa) para la diastólica (escrito como 120/80 mmHg, y expresado oralmente como "ciento veinte sobre ochenta"). Estas medidas tienen grandes variaciones de un individuo a otro. Estas medidas de presión sanguínea no son estáticas, experimentan variaciones naturales entre un latido del corazón a otro y a través del día (en un ritmo circadiano); también cambian en respuesta al estrés, factores alimenticios, medicamentos, o enfermedades. La hipertensión se refiere a la presión sanguínea que es anormalmente alta, al contrario de la hipotensión, cuando la presión es anormalmente baja. Junto con la temperatura del cuerpo, la presión sanguínea es el parámetro fisiológico más comúnmente medido.
Una postura adecuada y una buena temperatura son elementos que ayudarán a la persona hipertensiva a recuperarse en alguna medida. Además, la respiración también tiene un fuerte impacto en la presión arterial: el óxido nítrico abre los vasos sanguíneos y ayuda a reducir la presión arterial. Cuando respiramos de manera lenta y profunda, producimos más óxido nítrico, y además reducimos las hormonas del estrés.
Los hábitos de alimentación saludable para el corazón, tales como el plan alimentario DASH. La investigación financiada por el Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre (NHLBI, por sus siglas en inglés) ha demostrado que el combinar DASH con un plan alimentario bajo en sal puede ser tan efectivo como las medicinas para disminuir la hipertensión. Obtenga más información sobre los efectos de disminuir la presión arterial y otros beneficios para la salud del plan alimentario DASH (en inglés).
Por otra parte, para bajar la tensión arterial también es imprescindible reducir el consumo de estimulantes. Dentro de este grupo entrar el tabaco, el alcohol o las drogas. Es decir, todas las recomendaciones redundan en un mismo sentido. Evitar las sustancias perjudiciales e incidir en una alimentación baja en sal y grasa y rica en frutas, verduras y pescado.
Todos los niveles de presión arterial ponen estrés mecánico en las paredes arteriales. Presiones más altas aumentan la carga de trabajo del corazón y la progresión del crecimiento malsano de tejido (ateroma) que se desarrolla dentro de las paredes de las arterias. Cuanto más alta es la presión, se presenta más estrés y tiende a progresar más el ateroma, y el músculo del corazón tiende a engrosarse, agrandarse, y hacerse más débil con el tiempo.
La presión arterial es la fuerza de su sangre al empujar contra las paredes de sus arterias. Cada vez que su corazón late, bombea sangre hacia las arterias. Su presión arterial es más alta cuando su corazón late, bombeando la sangre. Esto se llama presión sistólica. Cuando su corazón está en reposo, entre latidos, su presión arterial baja. Esto se llama presión diastólica.
Para saber si tienes la tensión normal es importante conocer lo que indican cada uno de los valores. El primero de los valores se indicará en la columna de mercurio en el esfigmomanómetro, señalando la presión máxima de la sangre en la red arterial, que corresponde a la contracción del ventrículo o sístole de nuestro corazón. Mientras que el segundo número indicará la presión sanguínea mínima en las arterias, la presión diastólica, correspondiente a la relajación máxima del ventrículo.
El médico te medirá la presión arterial mediante un dispositivo llamado esfigmomanómetro. Éste es generalmente un dispositivo digital y automático, formado por un monitor unido a una banda, que se envuelve alrededor de tu brazo superior. El médico presionará un botón para inflar la banda, y se desinflará lentamente de forma automática. Un sensor en el puño detecta tu presión arterial y se muestra el resultado en el monitor.
Hay muchas buenas opciones de medicación. Algunos ejemplos son los inhibidores ECA (enzima convertidora de angiotensina) o bloqueantes A II (bloqueantes de los receptores de la angiotensina II) como Enalapril o Losartán. Si este tipo de medicación no te da el efecto deseado, quizás tengas que añadir otros medicamentos como los llamados antagonistas del calcio (p. ej. Felodipina) o un diurético suave (puede encontrarse una pastilla combinada con Enalapril y Losartán).
Algunas mujeres con presión arterial normal desarrollan hipertensión durante el embarazo. Como parte de su cuidado prenatal, su médico medirá su presión arterial en cada visita. Si desarrolla presión arterial alta, su médico la controlará de cerca a usted y a su bebé y proporcionará cuidado especial para disminuir las posibilidades de complicaciones. Con dicho cuidado, la mayoría de las mujeres y sus bebés obtienen buenos resultados.
Tipo de hipotensión que se produce cuando cambiamos de posición el cuerpo, como cuando al estar sentados o tumbados nos ponemos de pie. Este cambio produce que la tensión arterial disminuya unos segundos hasta que el corazón vuelve a ajustarla. Las personas ancianas o embarazadas están más expuestas a este tipo de dolencia; así como también aquellas personas deshidratadas o que acaban de comer. Sobretodo en aquellos casos en los que se trata de grandes comidas, puesto que el flujo sanguíneo se concentra en el aparato digestivo y el corazón bombea mucho más relajado.

La Dra. Razzouk típicamente recomienda realizar análisis de sangre que mida los glóbulos rojos, los niveles de la hormona de la tiroides y los niveles de cortisol. Estos demostrarán anemia, una deficiencia de la tiroides o un mal funcionamiento de las glándulas adrenales – contribuyentes comunes a la baja presión. Ella también puede recomendar un electrocardiograma o un ecocardiograma para medir la función cardiaca, la cual también puede conducir a la presión baja.


El tipo de presión que una persona puede desarrollar va de acuerdo a los descuidos generales, desorden alimenticio, consumo excesivo de sodio y otros factores que pueden ser influyentes. Sin embargo existen 2 tipos de presión. Pero ¿Cuál me puede afectar más? Seguramente te preguntarás. A continuación mostraré un índice de sintomatología que presentan las personas con hipertensión e hipotensión.
Escribe los resultados. Es importante registrar los resultados de la medición una vez que hayas terminado de realizarla. Escribe cualquier información relevante en un cuaderno o guárdalo en tu tensiómetro (si es posible). Los resultados te ayudarán a averiguar la lectura más precisa de tu presión y a identificar una fluctuación potencialmente problemática.[11]

 Método de palpación: Según este método, la palpación del pulso radial indica una presión sanguínea mínima de 80 mm Hg, la detección del pulso femoral indica una presión sanguínea mínima de 70 mm Hg, mientras que el pulso de la carótida se interpreta como 60 mm Hg. Se cree que este método a menudo sobreestima la presión sanguínea sistólica del paciente.

Si desea utilizar este articulo en su sitio, por favor haga clic aquí. Este contenido puede ser copiado en su totalidad, con los derechos de autor, contacto, creación e información intactos, sin autorización expresa, siempre y cuando sea utilizado solo por organizaciones sin fines de lucro. Si se desea para cualquier otro uso, es necesario un permiso por escrito del Dr. Mercola.


El alcohol puede ser bueno y al mismo tiempo malo para tu salud. Si bebes alcohol solo con moderación, generalmente una bebida por día para las mujeres o dos por día para los hombres, puedes reducir potencialmente tu presión arterial en aproximadamente 4 mm Hg. Una bebida equivale a 12 onzas (355 mililitros) de cerveza, 5 onzas (148 mililitros) de vino y 1.5 onzas (44 mililitros) de licor con una graduación alcohólica del 40 %.
×