HOLA..buenas tardes…estoy padeciendo ALTERACIONES EN MI PRESIÓN ARTERIAL…en mi caso siento dolores de nuca y enrojecimiento de rostro..calor..por cuánto tomo la presión y la encuentro desequilibrada….HAY DÍAS Q ME DESPIERTO CON 140…90 ….ESE DÍA LO PASO SÚPER PREOCUPADA, BEBIENDO AGUA Y CUIDANDO LA DIETA….tengo 62 años y n o estoy medicada…qué me recomiendan?
Los vahídos (síncopes) se producen cuando la presión arterial es baja porque con esta afección, el corazón no puede bombear suficiente oxígeno hacia el cerebro. El cerebro es el órgano que se encuentra más elevado en el organismo, donde es más difícil que la sangre supere los efectos de la gravedad. De modo que el cerebro es el primero en sentir los efectos de la presión arterial baja. Cuando una persona se desmaya a causa de la presión arterial baja, cae al piso, lo que coloca la cabeza de la persona al mismo nivel que su corazón. De este modo el flujo sanguíneo hacia el cerebro puede aumentar.
El alcohol puede ser bueno y malo para la salud. En cantidades pequeñas, puede disminuir la presión arterial en 2 a 4 mm Hg; sin embargo, ese efecto protector se pierde cuando se bebe en exceso, lo que generalmente significa más de una bebida diaria para las mujeres y hombres mayores de 65 años, o más de dos bebidas diarias para los hombres de 65 años o menos. Por otro lado, si usted normalmente no consume alcohol, no debe empezar a hacerlo como un medio de reducir la presión arterial porque los posibles daños del consumo de alcohol superan las ventajas.
Lleva un registro de tus niveles de sodio. En los Estados Unidos, la dieta de muchas personas incluye hasta 5000 mg (5 g) de sodio al día, lo que los profesionales de la salud consideran demasiado perjudicial para el organismo. Aunque por lo general no debes y no puedes eliminar el sodio por completo, es esencial tratar de consumir menos de 2 g (2000 mg) al día. Para lograrlo, lleva un registro de tu consumo diario de sal o sodio, y evita al máximo el consumo de sodio.[4]

Si no se controla, la hipertensión puede provocar un infarto de miocardio, un ensanchamiento del corazón y, a la larga, una insuficiencia cardiaca. Los vasos sanguíneos pueden desarrollar protuberancias (aneurismas) y zonas débiles que los hacen más susceptibles de obstruirse y romperse. La tensión arterial puede ocasionar que la sangre se filtre en el cerebro y provocar un accidente cerebrovascular. La hipertensión también puede provocar deficiencia renal, ceguera y deterioro cognitivo.
Entre algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos que puedes intentar hacer para reducir la presión arterial se incluyen: caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar o bailar. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos posteriores de recuperación de actividad más ligera. El entrenamiento de fuerza también puede ayudar a reducir la presión arterial. Intenta incluir ejercicios de entrenamiento de fuerza al menos dos días a la semana. Habla con tu médico acerca de cómo elaborar un programa de ejercicios.
×